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1. Los valores y sus circunstancias.
Con el seguimiento diario en tiempo real y el repaso
a lo que han hecho los valores, buscando anomalías ó pistas sobre uno u
otro valor (ya sean noticias de todo tipo, movimientos de brókers,
ratios fundamentales ó análisis chartista), nos estamos centrando
detectar las oportunidades concretas que un valor puede ofrecer por
condicionantes que le son propios, al margen muchas veces de lo que esté
haciendo el resto del mercado ó del sector.
2. El entorno: los valores no están solos, la
corriente influye.
Además de esto, todos los valores se ven afectados
por la corriente general del mercado, la tendencia de fondo, la fase del
ciclo de medio plazo en la que nos encontramos en cada momento. Esto se
valora con los gráficos de los índices nacionales e internacionales,
analizando la tendencia de fondo y los niveles importantes. También se
valora analizando los datos macroeconómicos que van saliendo y
situándolos en su perspectiva histórica, tratando de hacernos una idea
del potencial de la economía o de un sector en concreto. Pero no es
suficiente.
Hay que mirar el mercado en diagonal, al derecho y al
revés, de cerca (los árboles) y de lejos (el bosque), y mirar también
estadísticas que resuman en un simple número algún aspecto importante
del mercado (por ejemplo, la volatilidad y el miedo a través del VIX).
Diversas formas de observar una misma realidad, que nos pueden hacer
descubrir algo que a priori no habíamos visto ó ponderado lo suficiente.
En el Observatorio Técnico se irán englobando un
abanico de datos estadísticos y otros parámetros de mercado, cuyo
seguimiento diario nos proporcionará una visión más exacta y real de lo
que está ocurriendo, pudiendo valorar mejor si el mercado está girando ó
simplemente consolidando (analizando por ejemplo divergencias con la
línea AD), si el día ha sido correctivo ó alcista en el pelotón del
mercado (consistencia del mercado), si ha habido miedo ó euforia
(barómetro del mercado), etc... También nos servirá para descubrir si un
valor destaca del pelotón (para bien o para mal), y valorar entonces si
eso constituye una oportunidad ó está justificado.
SECCIONES DEL OBSERVATORIO
RANKINGS
Una forma muy sencilla de valorar cómo lo está
haciendo el mercado desde una fecha concreta: listar en una tabla el
ránking de subidas y bajadas del mercado, pudiendo así observar qué
valores lo han hecho mejor ó peor en ese período, y cuál ha sido el
comportamiento del pelotón del mercado. Quizá al ver esta tabla
descubramos algo interesante, y eso puede provocar que le prestemos más
atención a un valor en concreto. Un vistazo de vez en cuando puede ser
muy constructivo.
LÍNEA AD (AVANCE / DESCENSO)
La línea Avance-Descenso es uno de esos indicadores
maestros. Muy simple en su construcción es aún más útil y efectivo a la
hora de anticipar grandes puntos de inflexión del mercado.
Cada día se toma el número de valores que suben, y se
le resta el número de valores que bajan, obteniendo un número que será
el que se añada al dato de la línea AD del día anterior. Así se va
obteniendo un serie de datos que al graficarse nos permite comparar su
evolución con la del índice del mercado analizado. Aquí expondremos 2
líneas AD: la del Ibex35, y la del IGBM (índice general de la bolsa de
madrid).
Diariamente, hay que valorar la consistencia del
mercado, comparando lo que están haciendo el IBEX ó el IGBM, con el dato
de la línea AD. Si los índices están en verde, pero la línea AD es
negativa (hay más valores bajando que subiendo), tenemos una lectura de
divergencia bajista en el mercado, lo que resta consistencia a la subida
de los índices.
También podría ocurrir al revés: que los índices
bajen mientras que la mayoría de los valores suben. Ahí la divergencia
es alcista, y tenemos una indicación de que la caída puede no ir en
serio. Una vez más, esto sólo es un dato más a incorporar a nuestra
visión del mercado.
Divergencias gráficas entre índices y la línea AD.
A más largo plazo, las divergencias que se observan
en los gráficos comparativos entre índices (Ibex ó IGBM) y la línea AD,
nos avisan de techos ó suelos de mercado. Zonas en las que es posible
que el mercado se gire. Cuanto más larga sea la divergencia, más
importante será el giro. La última la tuvimos en el año 2007: el Ibex
marcó un máximo histórico en junio en los 15.500 puntos, superando así
los máximos de febrero y abril. Sin embargo, la línea AD ya se mostró
perezosa, y no fue capaz de superar en junio su máximo de abril. Un
primer aviso, que fue seguido de uno mucho más fuerte. El Ibex alcanzó a
primeros de noviembre los 16.000 puntos, un máximo histórico, pero la
línea AD del Ibex llevaba ya varios meses a la baja, y se quedó muy
lejos de marcar un nuevo máximo. Esa divergencia bajista fue el preludio
de un techo de mercado de medio plazo, anticipando la corrección del
mercado que llegó poco después.
Fijaros en que la línea AD también se puede analizar
con líneas de tendencia como si fuera un valor más, trazando soportes o
resistencias, lo que nos aporta una orientación más.

ÍNDICE DE VOLATILIDAD VIX
El VIX (Volatility Index) es un indicador muy
complejo de construir pero muy fácil de interpretar. Su utilidad es muy
grande, porque en un sólo número consigue resumir el estado de ánimo del
mercado. Su correlación con los movimientos de las bolsas es alta, sobre
todo en los picos (máximos ó mínimos) de mercado, justo cuando más
necesitamos que un dato totalmente objetivo (un simple número) nos ayude
a escaparnos del alto componente emocional que todos padecemos en ese
momento.
El cálculo del VIX es muy complejo, pero su
interpretación es bastante sencilla. El CBOE (Chicago Board of Trade) lo
calcula y difunde en tiempo real, y ofrece así mismo la posibilidad de
descargarse la serie histórica, cuyos gráficos os muestro aquí. El VIX
es un índice que recoge la volatilidad implícita de opciones del popular
índice americano S&P500, con un vencimiento constante de 30 días.
Cómo se interpreta.
Una cifra elevada (en relación a su rango histórico)
significa que el mercado está anticipando fuertes movimientos
(volatilidad alta en ese horizonte estándar de 30 días). En el pasado,
ha probado ser un eficaz indicador de las crisis y del miedo que se vive
en los mercados: cuanto mayor es el miedo mayor es el VIX, asociándose
un VIX alto a momentos de fuertes caídas en los mercados (y por tanto
suelos cercanos), y un VIX medio ó bajo, a fases de bonanza alcista en
los mercados (ver gráfico histórico).
Su rango de oscilación es amplio: desde niveles
cercanos e incluso alguna vez inferiores a 10 cuando impera la calma
total en los mercados, hasta niveles superiores a 40, e incluso 45 en
los picos históricos de miedo que se vivieron en las crisis de finales
de 1997 y 1998, ó en los suelos de mercado de 2001 ó 2002. Cuanto mayor
sea el miedo del mercado, mayor será la lectura del VIX y más cerca
estaremos del suelo.
Esa es su principal utilidad como indicador, y
conviene tenerlo siempre a mano para interpretar las posibilidades que
tiene un determinado movimiento de ir en serio. El último ejemplo lo
podemos tener en los mínimos de agosto de 2007, cuando el VIX llegó a
niveles de 35 con el apogeo de la crisis subprime, y los mercados
tocaron suelo en esos momentos (ó no muy lejos).
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