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DESAFÍO
CONSEGUIDO
RENTABILIDAD + 30% EN 1 AÑO

Con el cierre de los cortos en ACS, hemos vuelto a
superar la cota del 30% de
rentabilidad en la cartera, desde que se lanzó el desafío el 15
de mayo de 2008. En ese mismo período, el Ibex ha caído
un 37,2%, lo cual significa que le hemos
sacado 67,3 puntos positivos de diferencial al mercado.
Más que de sobra para garantizar que todos los que hayáis seguido con
regularidad la operativa, hayáis terminado el ciclo muy en positivo, al
margen del porcentaje que cada cual haya obtenido.
Dejamos la
cartera limpia de posiciones al cierre, mostrando esa
rentabilidad del 30,09% en vísperas de que se cumpla el plazo del
desafío. Nos tomamos un día de descanso, para marcar el hito, pero
dejando bien claro que una fecha (15 de mayo) y una cifra (30%), no son
más que un punto en el horizonte, y sólo tienen significado en nuestra
cabeza: el mercado no se acaba nunca, y las oportunidades seguirán
existiendo mientras exista la bolsa, y ahí estará HELLBOY. Eso significa
que a partir del 15 de mayo, se mantendrá sin cambios el
funcionamiento de la web y la gestión de la cartera vía SMS para los
abonados a dichos servicios.
HELLBOY ha
cumplido su palabra, en medio del peor mercado que se
recuerde desde la gran depresión. Pero el camino no ha sido tan
brillante como parece, y el resultado puede parecer engañoso. Quiero
hacer un breve repaso de lo que ha sido el DESAFÍO, con
sus puntos fuertes y sus puntos débiles. La autocrítica
es imprescindible para sobrevivir a largo plazo en los mercados, y os
invito a que os suméis a este balance con vuestras opiniones.
En
primer lugar, ese gran punto nego que ha sido Colonial,
y que se puede resumir así : una apuesta VALUE en base a unas
publicaciones de valoración de activos que unos meses después fueron
revisadas fuertemente a la baja, y en medio de un mercado bajista global
que se ha convertido en el mercado de las ventas masivas, procesos de
liquidación de activos, y ejecuciones de garantías. Sin duda, ha sido un
gran lastre para la cartera, restando un 13% de rentabilidad. Mea culpa,
porque al margen de la trampa que supuso ese informe de valoración, fue
un error estratégico grave tomar posiciones en uno de
los sectores críticos, sabiendo que se avecinaban tiempos muy
complicados y que veríamos quiebras y suspensiones de pagos. Pensamos
que Colonial iba a ser una excepción, entre otras cosas por la calidad
de sus activos. Lo ha sido porque no ha quebrado, pero su cotización se
ha hundido. Importante lección que intentaremos tener muy presente en el
futuro.
En
segundo lugar, destacar el largo período de hibernación
forzosa. Durante meses, no ha existido literalmente ni una sóla
oportunidad en el mercado. Había empresas infravaloradas y a precios
atractivos, pero la tendencia era masivamente bajista. El timing no
acompañaba, y por mucho que nos gustaran empresas como BME, Telecinco ó
Mapfre, el timing no dejaba de apuntar para abajo: era casi imposible
tomar posiciones si queríamos prestar una mínima atención al aspecto de
los gráficos. Nuestra virtud ha estado en saber estarnos quietos, lo que
constituye uno de los mejores consejos que se pueden dar en épocas
deprimidas y que muy pocos están dispuestos a "pagar". AlgunasNo
obstante, existe una lectura negativa que tampoco quiero pasar por alto
y que os desarrollo en el siguiente punto.
En
tercer lugar, el gran error en todo este año ha sido no
posicionarse a la baja. El impresionante mercado bajista que
hemos vivido habría podido convertirse en un pelotazo
especulando a la baja con CFDs. Nos ha faltado anticipación, y quizá un
formateo psicológico apropiado para pasar de un mercado alcista a uno
bajista con más facilidad, y no tener reparos en abrir cortos con una
herramienta que ya es muy popular y utilizada. Un especulador no debe
hacer diferencias entre abrir largos y abrir cortos. Hemos dejado pasar
el mercado bajista más mortífero en muchos decenios. No hemos ganado
nada con ello... pero al menos no hemos perdido, y tendremos que
fijarnos en la botella medio llena para pasar página y mirar al futuro
con ilusión renovada. Pasar página, sí, pero no para olvidar sin
aprender la lección. Tomamos nota.
Por
último, quiero destacar la forma en que se ha cumplido
finalmente el desafío. Hace un mes, parecía casi imposible. Sin embargo,
el rebote generalizado en los mercados, y los calentones sucesivos y
explosivos primero en valores de calidad y blue-chips, y después en
chicharros, nos ha dado la oportunidad de llegar a tiempo. Alguno
pensará que esto es una excepción, pero quiero destacar un punto
importante: ni los mercados ni la vida en general son lineales. Eso
significa que nos movemos a saltos, y los inversores de
éxito y cierta experiencia están muy acostumbrados a ver éstos "saltos"
tanto en sus carteras como en los mercados. Es vital saber cuándo pisar
el acelerador y cuándo frenar.
Os dejo
para terminar, un cuadro con estadísticas básicas y todas las
operaciones cerradas, donde podréis observar una de las claves de toda
gestión positiva: reducir tanto el nº de operaciones fallidas, como la
pérdida que producen. Las operaciones ganadoras son el doble de
rentables que la pérdida ocasionada por las operaciones fallidas, y 27
de las 37 operaciones realizadas han terminado en verde (un 73% de
éxito):
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